Reflexión

Las mil y una puertas

Las mil y una puertas

“Hay mucha gente como yo y hasta en peores condiciones, pidiéndole a Dios que se abran esas puertas. Me refiero a esas puertas que nos darán estabilidad económica, mental y puertas que nos darán “disque” una mejor vida. Son buenas puertas, pero no necesariamente garantizan lo que Jesús como puerta ofrece. Jesús es la puerta”.