SEMANA 4: Mayordomía

DÍA 23:  El Dios de la Mano Abierta

Imagínese escuchar una conversación entre Dios y los ángeles en el quinto día de la creación:

ÁNGEL:  Perdóneme por preguntar Señor pero ¿por qué está haciendo todo esto?

DIOS:  Soy creativo por naturaleza.  ¿Por qué lo preguntas?

ÁNGEL:  Bueno, es que parece – perdóneme por decirlo – un exceso de trabajo.  Es decir, ya ha creado más de 10 billones de galaxias, estrellas que no se podrán contar jamás. (70,000,000,000,000,000,000,000 ¡No puedo ni escribir este número!)

DIOS:  Estoy al tanto de eso.  También creé la matemática.

ÁNGEL:  Cierto.  Lo siento, pero has creado 10 veces más estrellas que todos los granos de arena en todas las playas del mundo y en todos los desiertos.

DIOS: ¿Acaso no te gusta?

ÁNGEL: ¿Que si me gusta?  ¡Por supuesto! Es maravilloso.  Pero eso es solo el comienzo.  Has plantado más de veinte mil distintas clases de árboles y 270,000 distintas clases de flores.

DIOS:  Lo sé.  ¿Puedes adivinar cuántas variedades de orquídeas he creado?

ÁNGEL:  Pero ese es mi punto.

DIOS: ¿Crees que es demasiado?

ÁNGEL: ¿Necesita la tierra realmente mas de cuarenta mil especies de animales mamíferos, diez mil especies de aves, más de veinte mil tipos de peces? ¿Y par de miles de tipos de frutas?  Yo sé que es tu naturaleza crear, pero…

DIOS:  Y mañana crearé al primer humano.  Respiraré mi aliento en él y todo esto será para su disfrute – las estrellas, las flores, las frutas, las aves. Y le dire: “Todo esto es para ti.  ¡Disfrútalo!”

ÁNGEL: ¿No se sentirá abrumado con tanto?

DIOS:  Bueno, esa te la doy.

Esta es una conversación imaginaria, por supuesto.  Pero tiene un punto.  El Dios de la Creación es un Dios de mano abierta.  El Salmo 145:16 dice: Abres tu mano y sacias con tus favores a todo ser viviente”.   Y el Salmo 33:5 nos dice: El Señor ama la justicia y el derecho; llena está la tierra de su amor.”.  En efecto, la Palabra de Dios nos enseña:

  • La generosidad viene de Dios. La generosidad extravagante y sin límites de Dios es un aspecto de su naturaleza.  Debería ser un modelo para nosotros.  Podemos rogarle a Dios que nos haga ricos o al menos, que vivamos cómodamente; pero Dios nos urge a que seamos generosos tal como lo es él.

  • Si Dios nos prospera es precisamente para que podamos ser generosos.   Muchos de nosotros pensamos, “Podría dar mucho más si tuviera con qué hacerlo”.  Pero la Biblia enseña que Dios le suple semillas a los que siembran, no a los que acaparan. (Vea 2 Corintios 9:10-11). Lo hace para que seamos enriquecidos en todo sentido para que en toda ocasión seamos generosos. (2 Corintios 9:11).

  • La generosidad es una invitación a las bendiciones.  Algunas personas piensan que si le damos generosamente a Dios, Él nos dará un yate, o una mansión o un Mercedes Benz.  Pero eso solo revela los deseos que podrán tener.  La Biblia dice que si damos con gozo generosamente “Dios puede hacer que toda gracia abunde para ustedes, de manera que siempre, en toda circunstancia, tengan todo lo necesario, y toda buena obra abunde en ustedes”.  Dios no nos promete enriquecernos al punto de alcanzar nuestros sueños; nos promete bendecirnos para que podamos bendecir a otros más allá de lo que jamás hubiésemos imaginado.

Eso es un reflejo muy acertado de la naturaleza generosa de Dios, de modo que a tono con la manera de operar del reino de Dios,  cuando Dios bendice a un hombre, a una mujer, a una familia, a una iglesia o a una nación, les bendice para que puedan a su vez bendecir a otros.