SEMANA #2: ADORACIÓN

DÍA 12: ESTILO DE VIDA DE ADORACIÓN

21 DE SEPTIEMBRE DE 2019

Aun en tiempos en que estamos tan ocupados, la gente encuentra muchas cosas para hacer con sus vidas. Muchas personas disfrutan restaurando sus automóviles y se pavonean con el resultado obtenido. A veces los verás conducir en procesión y reunirse en los estacionamientos para ver y ser vistos por los demás. Otros son entusiastas de modelos de trenes. Construyen rutas elaboradas en aldeas en miniatura, atravesando ríos y cadenas montañosas pequeñas.

En ocasiones, algunas personas se refieren a los que monitorean los canales del tiempo en la radio como “perseguidores de tormentas”. A menudo manejan por distancias grandes, con la esperanza de encontrar un tornado o una tormenta severa. Algunas personas prefieren perseguir fantasmas. Invierten su tiempo libre en hacer excursiones semanales o mensuales con un equipo protector y dispositivos electrónicos que les ayuden a detectar fantasmas, globos o alguna actividad paranormal. Además, otros optan por actividades domésticas, tales como “ventas de garaje” o “pulgueros”; otros la mucha adrenalina para montarse en tantas montañas rusas como sea posible; atendiendo eventos deportivos y otras preparan sus propias prendas.

La gente que persigue esos antojos está tan ocupada como cualquiera de sus vecinos. Mantienen sus trabajos a tiempo completo, educan a sus hijos, pagan sus cuentas y podan sus patios. Simplemente, encuentran formas para incorporar sus pasiones al ritmo de sus vidas diarias.

Algunas de esas personas asisten a la iglesia. Adoran a Dios más o menos cada semana. Pero, aparentemente nunca se les ocurre que los buenos hábitos para sus vidas abarcan mucho más que una dosis semanal de adoración.

Cuando Dios liberó a su gente de la esclavitud en Egipto, Él diseñó un patrón para sus vidas. Él encomendó un “Sabbath” semanal. Era la celebración de un día de descanso y adoración. Esto unía al pueblo. Estableció una serie de fiestas nacionales para que la gente siguiera la tradición. Esto los reunía para adorar durante varias semanas, a través del año. Su gente desarrolló una rutina diaria de oración; mañana, tarde y noche que se adaptaba muy bien al estilo de vida agrario.

Muy a menudo, nuestra tendencia es a convertir romance en rutina y ritmo en una repetición sin sentido. Pero Dios la intención con la adoración no está destinada a ser algo para “marcar” en nuestra lista de cotejo de cosas para hacer. La adoración no debe ser algo que se haga meramente porque está en nuestro itinerario o calendario. La verdadera adoración entra por nuestras venas y le da ritmo a nuestra vida diaria.

Dios no ordenó el “Sabbath” semanal para su pueblo con el fin de cumplir algún deber religioso frío. Las fiestas sagradas que Él encomendó nunca tuvieron la intención de convertirse en una rutina. Eran para que fueran puntos de contactos que los mantuvieran en un estilo de vida de adoración, para que se infiltrara y afectaratodos los momentos de sus vidas.

¿Cómo la adoración se convierte en un estilo de vida?

Haz el compromiso de adorar semanalmente con otros. Desarrolla y mantén el hábito de reunirte con otros seguidores de Jesús, como lo dice el texto bíblico: “ Y no dejemos de congregarnos, como lo hacen algunos, sino animémonos unos a otros, sobre todo ahora que el día de su regreso se acerca” (Hebreos 10;25, NTV).

Organice un horario fijo con Dios. Si en la mañana, tarde o noche se le hace imposible tener un tiempo de oración, ponga como prioridad estar a solas con Dios en oración, lectura de la Biblia y adoración, por lo menos una vez al día.

Encuentre maneras de hacer una rutina diaria y semanal para cruzarse con su pasión por Dios. Haga un “viaje diario” para cantar alabanzas a Dios durante las mañanas. Ore mientras hace ejercicios o hace el patio. Descargue una aplicación (podcast) inspiradora en su computadora o teléfono celular para escucharlo mientras busca a sus niños en el soccer o hace otras tareas.

Cultiva el hábito de la adoración aun no programada. Apaga el televisor, la radio y desconéctate de vez en cuando de las redes sociales para que puedas escuchar a Dios. Ponte una alarma o aviso en tu corazón para que intercedas en oración por los enfermos y heridos. Tendrás que practicar un poco, pero pronto se convertirá en un hábito precioso que transformará tu vida en una de adoración como estilo de vida.